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domingo, 17 de junio de 2012

Objetividad y justicia, términos interdependientes.


La justicia es un poder independiente, y se define como la concepción por parte de una sociedad del sentido de sus normas jurídicas. Es un valor determinado por la sociedad. Yo lo calificaría como algo subjetivo. Es justo lo que piensa una mayoría. A mí, personalmente me puede parecer justa una sanción para alguna persona, y probablemente para esa persona sobre la que se aplica dicha sanción, resulte totalmente injusto. Una de las funciones de la justicia es dirimir las diferencias entre los ciudadanos así como imponer sentencias a quien no cumple ciertas normas.

Actualmente y viene siendo así desde mucho tiempo atrás, estamos regidos por una serie de normas que debemos cumplir, y que, si no lo hacemos, somos sancionados por el famoso Sistema Jurídico que se encarga de aplicar sobre nosotros ciertos castigos para el mejor funcionamiento de la sociedad. Estas sanciones consisten en suprimir nuestras respectivas libertades en principio únicamente si hemos hecho un uso abusivo de ellas. El único objetivo de estas sanciones es conseguir un ambiente social tranquilo, en el que cada uno aprendamos a hacer un uso apropiado de nuestros derechos y respetemos los de los demás.

En nuestro país las sanciones son meditadas durante un tiempo considerable con el propósito de conseguir ser lo más “justas” posible, teniendo en cuenta que esa justicia no es siempre aceptada por todos los ciudadanos.

Un punto positivo de la justicia española, también presente en otros países, es que no se le paga al delincuente del mismo modo en que ellos actúan. Me explico, si alguien comete asesinato, aquí en España no es asesinado, si no que se le priva de su libertad durante mucho tiempo. Otro punto positivo de esta es la presunción de inocencia. Alguien no es culpable hasta que no hay pruebas que lo confirmen. En otros países en caso de duda, la persona pasa a ser culpable.

 Pero a pesar de las posibles ventajas presentes en la impartición de justicia, desde mi punto de vista, la justicia debería ser totalmente objetiva, lo cual es algo inalcanzable. Siempre va a existir una pincelada de subjetivismo en toda sentencia impuesta. Las personas tenemos naturaleza subjetiva. Y, aunque suene paradójico, para que la justicia fuera justa, el juzgado debería ser objetivo, por lo que no podríamos referirnos a un juzgado compuesto por humanos, sino algo que está por encima de la humanidad, allí donde la verdad y la realidad ocupan lugar.

LA JUSTICIA, ¿JUSTA O INJUSTA?


            La justicia  según el diccionario de la Real Academia Española es: “Dar a cada persona lo que le corresponde” Pero a mi esto me parece erróneo.           
             Pondré un ejemplo: Yo trabajando mucho sacrificando muchas cosas, consigo el dinero suficiente para comprarme una pistola. Pero con ella pierdo la razón, y soy un peligro público, así que se la doy a alguien para que me la guarde. Y tras un tiempo, aún sin haber recuperado la razón, le digo que me la devuelva.
Según esta definición, sería justo que me la devolviese. Pero si yo mato a una persona con ella, ¿sería justo que ese alguien que me guardó la pistola y que quería y podía evitarlo no lo haya hecho? Pues, por ello yo no considero esta definición como idea de justicia.
            La justicia es algo necesario para el buen funcionamiento del país, ya que  sin ella todo el mundo abusaría de su libertad y condicionaría la de los demás.
            Yo considero que la justicia no es del todo justa. Y aquí está el caso de Marta del Castillo: Miguel Carcaño (culpable de asesinato y desaparición de la joven) iba a ser imputado a 52 años de cárcel, que al final se quedaron en 20, y que se quedará  en 7 si presenta “buen comportamiento”
En otros países te pueden condenar a cadena perpetúa e incluso a pena de muerte. Yo estoy en contra de la segunda, ya que te rebajas al nivel del otro; pero no veo justo que allí la pena sea fija (en el caso de la cadena perpetua) y aquí se reduzcan los años así como así. Yo pienso que por buen comportamiento puedes quitarle unos meses, pero no 13 años; porque el daño que has causado a la familia de la vuelta no tiene vuelta atrás.
Y bueno, también el hombre al que fuimos a ver su juicio, salió muy contento, porque  incluso él sabía que tenía que haber sido condenado a más tiempo.
            Y es que la justicia es subjetiva, porque los jueces son personas, y no hay personas completamente objetivas. Puede que en lo que ellos crean que son objetivos a otras personas les parezca muy subjetivo.
            Otro gran problema de la justicia es la lentitud. Tras una denuncia pueden pasar meses, incluso años, para que se celebre el juicio. Y no es lo mismo hacer un juicio de un homicidio que se cometió unas semanas antes, a juzgar por el que se cometió dos años antes.  Y por ello yo pensó que debería haber más jueces, ya que somos uno de los países que menos jueces tiene por ciudadano.

            Pero comparando la justicia que hay ahora con la que había hace algunos años, la que tenemos está muy bien, eso significa que vamos mejorando; por lo que puede que dentro de unos años sea más justa.
Así que lo que tenemos que hacer es esperar y aprender de nuestros errores.

La Justicia evoluciona con el Hombre

¿Qué es la Justicia?
Una posible definición sería una meta inalcanzable producto de la civilización que pretende cambiar el orden natural de la ley del más fuerte por la más equitativa de dar a cada cual lo que le corresponde o pertenece.
¿Pero existe realmente la justicia?
Leyendo un artículo encontré una frase a la que encuentro mucho sentido:
“La justicia es como la luz; no sabemos en qué consiste pero cuando falta notamos su ausencia”. 
La justicia realmente creo que existe pero nosotros no somos capaces de encontrarla de manera total, ya que siempre que se imparte justicia aunque se castigue al culpable habrá alguien que salga perjudicado, por ejemplo, los casos de secuestro de niños y niñas que cada día se acrecientan en nuestro país, donde el culpable es castigado pero el castigo impuesto no es equitativo con la pérdida y el dolor causado porque no hay nada que pueda compensar una vida, ni siquiera la pérdida de la propia por el que la segó.
      Entraríamos en el campo de ¿Justicia es igual a Ley?, se dice que quien crea la ley crea la trampa y así se dan casos en los que el culpable va a salir impune cuando si no fuera quien es tendría un castigo ejemplar como es el caso Urdangarín, donde por ser de la familia real, con sólo devolver lo que ha robado a lo largo de los años no tendría la privación de libertad que otro ciudadano normal tendría. Por eso pienso que la justicia no es equitativa para todos y también se dice “pleitos tengas y los ganes” pues depende el resultado de la interpretación a la ley que dé el juez que le corresponda el caso, así que la justicia es un concepto regido por la interpretación humana y ésta ya se sabe que no es infalible y sí variable, la justicia intenta ser articulada por un compendio de leyes que normalicen conductas y actos y que se depuran con el paso del tiempo, pero no cabe duda que el papel de un juez es uno de los más difíciles, y honestamente no me gustaría ejercerlo, porque deciden sobre actos con un componente humano, realizados bajo un conjunto de factores que no son nítidos sino que se mueven en la zona imprecisa del espíritu y a veces es necesario tener un amplio conocimiento de los motivos y espíritu del acusado para poder decidir.
     La Justicia se rige por medios de conocimiento que han cambiado a lo largo de los años e incluso los delitos han dejado de ser tales o se han creado con la evolución del hombre, antaño era delito el conocimiento científico, el oponerse a las ideas establecidas, caso de Galileo, las distintas creencias religiosas o relaciones afectivas, se identificaba justicia con un patrón de conducta único y fuera del mismo todo era malo. Hoy día se acepta la pluralidad y diversidad del ser humano siempre que no implique la pérdida de la libertad de otro ser para poder elegir y desarrollarse. Han surgido nuevos campos en los que tiene  que intervenir la justicia, internet es por ejemplo uno de estos ámbitos en los que tiene que normalizar la justicia para proteger al ser humano, porque no olvidemos que el fin último de la Justicia es la protección del hombre en todos  los campos y extremos en los que éste se desenvuelve y evoluciona.

UN TÉRMINO PARA UN SUEÑO


En mi opinión la justicia no va con el ser humano. Creamos un termino q no podemos controlar. Pero sabemos que nunca podemos llevar ese término a la práctica ni lograremos alcanzarlo nunca. No es una característica nuestra ni poseemos ningún don para que se lleve acabo. Y este hecho es indiscutible. Nosotros no podemos impartir justicia. Intentamos hacer unas leyes y juzgar a la gente por medio de ella, que según el hombre es la manera más justa de hacer las cosas o lo más parecido a justicia que hay. Pero vivimos rodeados de injusticias. Y diariamente vemos como suceden sin hacer nada. O bien porque la injusticia no tiene nada que ver con nosotros ni nos influirá, bien es que nos favorece a nosotros y por eso dejamos que sucedan. Da igual lo que hagas, no vas a lograr hacer justicia, es algo inalcanzable en nuestra sociedad. Podemos pasarnos la vida intentando ser justos, pero con esto no lograremos nada, porque no conseguirás nada a cambio. No puedes pasarte la vida pensando que se te va a devolver todo el bien que realizas o que te lo compensará y te ira mejor en la vida. En esta sociedad parece que el que comete más injusticias es el listo y que todo le va bien. Aunque cojas el camino fácil pasando por encima de alguna gente solo por tu interés propio cometiendo injusticias te saldrán las cosas más sencillas y simples. La historia nos ha demostrado que la justicia no existe y que no se puede hacer nada al respecto. Solo vive la vida a tu manera con tal de que seas feliz y lo pases bien. No te preocupes por términos imaginarios que no llevan a ninguna parte, vive a tu manera haciendo lo que más te apetezca y te venga en gana. Porque así es como mejor te lo pasaras y más feliz serás.  Eso de la justicia y de que es justo e injusto jamás lo podremos decidir nosotros. Simplemente por que no somos iguales y no pensamos lo mismo. No nos podríamos poner de acuerdo sobre los términos exactos de lo que sería justo o no. Hoy en día se puede comprobar como el sistema de justicia de los países no tiene sentido y no se aprecia justicia por ninguna parte. El ser humano no es objetivo por naturaleza, y no podemos ir en contra de nuestra naturaleza. Y la objetividad es un término básico de la justicia. Y quien se puede poner por encima de todos nosotros para determina si unas acciones son justas o no. Nadie se puede situar encima de nosotros y decirnos que debemos hacer o dejar de hacer. La justicia es un sueño que quisimos llevarlo a la realidad, por que era una realidad diferente y hermosa. Pero se nos olvido que solo es un sueño al que le dimos nombre, y los sueños, sueños son.

viernes, 15 de junio de 2012

La Ley de Dios


         "No te detengan los juicios humanos; descarga tu conciencia y no temas sino a Dios.” Esta es una frase de San Francisco de Sales, para mi quizás es una frase demasiado acertada. ¿De verdad puede alguien juzgarnos? Las personas hemos nacido libres, respetando unos derechos y deberes, pero si alguna vez incumplimos una de estas normas, somos juzgados y sancionados. ¿Quién tiene el poder de juzgarnos? Si respondiésemos a esta pregunta de forma rápida y sin pensar muchos diríamos: “está claro, los jueces”, pero el único juicio que de verdad va a tener un peso fuerte en nuestra vida es el juicio que preside el propio Dios. El Señor no distingue entre cada uno de nosotros, a todos nos trata con el mismo amor y nos ve bajo la misma mirada, la de un padre, por eso creo que es justo que él sea el único capaz de juzgarnos. Puesto que en el juicio final no habrá testigos, abogados, pruebas del delito… solo el conocimiento de Dios que sabe todos nuestros pasos en el camino de la vida. 


        ¿Se puede incumplir la ley y no ser sancionado? Está demostrado que cualquier falta leve o grave contra las leyes es penalizada, pero  tratándose del juicio de Dios del que se habla en el primer párrafo… ¿Dios nos penaliza a nosotros? Por lo que he ido escuchando y entendiendo, Dios no castiga, no echa rayos sobre nosotros, ni seca los mares… nos muestra el camino de la confesión y el perdón. Si aceptas tus errores y tienes fe en él, cuando acabe el juicio tendrás un banquete sentado a su lado en la mesa del Reino de los Cielos. Si no aceptas estos errores, ¿existe la posibilidad del infierno? El infierno  es un concepto del que todavía no estoy muy segura, según la película “La lengua de las mariposas”, una escena en la que están el profesor y Monchu, este le dice al pequeño: “Ese infierno del mas allá no existe. El odio, la crueldad... eso es el infierno. A veces el infierno somos nosotros mismos.”. Esta frase refleja mi borroso ideal del infierno, no creo que exista un lugar subterráneo dominado por un demonio, creo que el infierno lo creamos nosotros mismos dentro de cada uno, y los únicos que reinan son el mal, el egoísmo, la avaricia... por esto creo que nadie va al infierno, justo cuando nos encontramos con la presencia de Dios, algo crece en nuestro interior, un pequeño brote de la planta de la esperanza, una primera flor del rosal de la muerte, se enciende un chispa que pronto se convierte en llama. Yo, simplemente, lo llamo fe.


         La Ley de Dios consta de 613 mandamientos y ordenanzas, pero creedme todo se reduce a uno de ellos “Amarás a tu prójimo como a ti mismo”. Y así es, en esta sociedad tan egoísta, si todos quisiésemos el bien de la persona que tenemos al lado como el nuestro propio, la vida no estaría condicionada por reglas y prohibiciones, solo por buenas acciones y desintereses.
 

        He querido darle un enfoque a esta disertación religioso, pero por un detalle muy simple; para mí, la única justicia que marcará mi vida, es la justicia divina, donde antes de la sanción siempre encontraras la posibilidad de un perdón.



domingo, 29 de abril de 2012

Las distintas caras de la tecnología.


¿No habíais escuchado nunca lo de la era de la tecnología? Yo sí, y estoy totalmente de acuerdo en que lo que predomina en esta época de la historia es la tecnología. Sabemos que todo tiene cosas buenas y cosas malas, que lo excesivo no es bueno y que la evolución es importante, y estos requisitos, para bien o para mal, los cumple la tecnología.
La tecnología ha permitido a la humanidad evolucionar, y con ello me refiero a mejorar la vida, a la posibilidad de tener un mundo mejor, descubrir acontecimientos del pasado, de nuestra propia historia, también permite responder a muchas cuestiones existenciales, preguntas que nadie sería capaz de responder sin tecnología, posibilita curar enfermedades, solucionar problemas ambientales, obtener energía renovable, mejorar la calidad de los medios de transporte…
Pero todo lo bueno conlleva una parte negativa, como antes he dicho, y es que mientras que aquí, en el primer mundo, la mayoría de lo obtenido gracias a la tecnología son beneficios, y está muy bien, pero al centrarnos tanto en lo nuestro, dejamos que otros países, los del tercer mundo, se queden atrás, y que cada vez sean más pobres, y que cada vez más, por decirlo de alguna manera, le quitamos lo que es suyo, porque nosotros aquí lo podemos emplear para la tecnología. Deberíamos ayudar más a estos países, ya que nosotros tenemos la posibilidad de utilizar la tecnología para crear beneficios, en cuestiones como la alimentación, la sanidad, la educación… Es verdad que existen organizaciones y asociaciones que se dedican a ello, pero ¿vosotros creéis que con las facilidades que tenemos nosotros de proporcionarles ayuda no deberíamos ponerle más empeño y así evolucionar a nivel mundial y al mismo tiempo todos los países? ¿No pensáis que si esto fuera así, no solo saldríamos todos beneficiados, sino que cada uno podría estar satisfecho por completo y sin que le quede el remordimiento de que haya otras personas en malas condiciones? Muchas personas como yo lo pensamos, pero hay otras, que son egoístas y que sienten la necesidad de sentirse superiores a otros, y esto hace que haya desigualdad, desgracias y pobreza en el mundo.
Nada en exceso es bueno y la tecnología menos aún. Es fantástico poder trabajar con la tecnología para conseguir saciar las necesidades de las personas, pero, ¿Quién necesita un arma? ¿Para qué queremos las bombas? ¿Qué nos enseña un videojuego que trata de matar a personas? ¿Por qué inventamos una máquina llamada robot que imita lo que puede hacer una persona, si ya estamos muchas en el mundo? Pienso que hemos querido innovar tanto, y evolucionar tan rápido que se nos ha escapado un poco de las manos, y es que si paráis a pensar, hay muchas cosas de las que se crean a base de gastar otras, que no nos son realmente necesarias, ni siquiera nos hacen falta para divertirnos, ni sentirnos mejor ni nada, es decir, que están para nada.
Para mí personalmente,  la tecnología ha supuesto bastante en mi vida, y  de las creaciones de la tecnología que me han sido útiles, me han gustado, y me parecen interesantes aunque no totalmente necesarias, son las redes sociales. Las redes sociales permiten comunicarte con las personas por muy lejos que estén y no te suponen un gran coste económico, poder enterarte de noticias recientes, hablar durante el tiempo que quieras con tus amigos, compartir recuerdos a través de fotos, etc. La comunicación con los demás, el compartir ideas, debatir asuntos, expresar pensamientos, alegrías, miedos y sentimientos, es algo que todas las personas necesitamos, porque no estamos hechas para vivir en soledad, porque desde la prehistoria el hombre vivía en comunidad con otros, y las redes sociales son algo que facilitan mucho esta convivencia.
Como conclusión decir que la tecnología bien empleada, aprovechada y conservada, utilizada para crear cosas que nos aporten de verdad, y al alcance de todos solo nos puede proporcionar beneficios.

TECNOLOGÍA DESBOCADA


La tecnología es el conjunto de conocimientos técnicos que posee una sociedad. Permite producir ciertos bienes y servicios que, generalmente, nos son de utilidad positiva, como en el campo de la medicina, en el cual las tecnologías han tenido un papel esencial a la hora de  encontrar cura a enfermedades hace unos años mortales, o en el de la alimentación que, gracias a las nuevas tecnologías, aquí en el primer mundo tenemos alimentos como para saciar al doble de población. Pero existen otros casos en los que la utilizamos simplemente para autodestruirnos, como es el caso de la bomba atómica.
Con una visión general, yo creo que las nuevas técnicas nos enriquecen como sociedad, nos facilitan muchas tareas, pero también he de decir, que desde mi punto de vista, la tecnología está teniendo una evolución exponencial para el cual no está preparado el ser humano. Desde el origen de la especie, el ser humano ha necesitado ante cualquier mínimo cambio un período de asimilación, de adaptación, del cual no disponemos hoy en día. Se descubren miles de cosas nuevas de la noche a la mañana que, cuando comienzas a asimilarlas, ya están obsoletas. Llegará un momento en el que el ser humano no dé abasto con tanto descubrimiento. Aparecerán entonces las consecuencias de las que hoy día ya tenemos algunos indicios. Tendemos hacia un consumismo inmenso, la base del funcionamiento de la vida está en comprar y vender. Estamos olvidándonos, por ejemplo, de qué es reparar un aparato. Cuando algo se estropea, simplemente optamos por comprar uno nuevo, consecuencia de la conocida obsolescencia programada: todo aparato tiene una fecha de caducidad llegada la cual va a dejar de funcionar y, listos de nosotros, que vamos a la tienda a comprar otro, mandando todo nuestros desechos a países del Tercer Mundo. Estamos dando lugar a una actividad económica sin pies ni cabeza que, como no espabilemos, va a tener consecuencias imprevisibles.
Como ya he dicho antes, la tecnología nos ayuda a desarrollarnos como sociedad, pero en su dosis justa. Al principio, éramos nosotros los que las dominábamos y sabíamos hacer uso de ellas en los momentos más indispensables, teniendo una vida por encima de estas nuevas ciencias. Pero aunque suene trágico, he de decir que es real que hoy día son ellas las que nos dominan a nosotros. Si hay algo que nos diferencie de los aparatos es la capacidad de relacionarnos y sentir por los demás, y empiezo a dudar si no empezarán a romperse relaciones personales por culpa de estas tecnologías. Estamos empezando a no saber diferenciar entre tiempo para los demás y tiempo para lo “técnicamente” superficial. Muchas de las horas del día las dedicamos a interaccionar con aparatos y las estamos restando de relaciones personales, relaciones físicas. Nunca un chat podrá tener la agilidad ni el calor de una tertulia: la de expresiones de rostro que nos perdemos, resoplidos, palmaditas, olores, guiños, complicidades, roces, silencios, timbres, tonos, ... sabores.
Otro problema importantísimo es que, como bien sabemos, la tecnología no tiene un desarrollo equitativo en todas las zonas del mundo. En zonas del Tercer Mundo conocen algo acerca de esto, pero no por voluntad propia, sino porque otro gran defecto de este desarrollo es la ambición y el egoísmo que provoca el querer descubrir y producir más y más, obligando empresas multinacionales a trabajar a países del tercer mundo en la producción de bienes que luego disfrutaremos aquí.
Necesitamos control: todo es bueno en esta vida pero de una forma controlada. No podemos hacer de algo que nos puede beneficiar, un perjuicio, por no saber hacer un uso razonable.
Si contáramos puntos a favor y puntos en contra de la tecnología tendríamos muchos más puntos beneficiosos, pero los pocos negativos existentes, pueden convertirse en peligrosos si no tratamos de solucionarlos.
La evolución de las especies se ha consolidado a lo largo de millones de años a través de variaciones lineales en el tiempo. La tecnología, como ya he referido anteriormente, está creciendo desde hace tiempo a ritmos exponenciales para los que no estamos preparados: ni nosotros, ni el resto de especies, ni nuestro planeta.
Deberíamos, como responsables que somos de nuestro mundo, hacer esfuerzos para  conseguir crecimientos dulcemente logarítmicos de ahora en adelante y, de esta forma, aliviar el estrés que padecemos.

SIMPLEMENTE APRENDE A DESCONECTAR


La tecnología es un don del ser humano que nos ayuda a avanzar y desarrollarnos como especie pensante. Ya que usamos la razón y nuestros pensamientos para lograr alcanzar dicha tecnología que nos ayude en nuestra vida, para nuestro propio interés. Gracias a dicha tecnología nos hemos facilitado mucho la vida asta incluso aumentar nuestra esperanza de vida. La tecnología ha logrado que disminuya nuestro trabajo físico y que aumente y desarrolle nuestra razón y consciencia. Actualmente dicha tecnología ha llegado a ocupar el puesto de trabajo de un ser humano, ya que esta tecnología es capaz de hacerlo en menos tiempo y con mayor eficacia. Esto causa un cierto desempleo, pero de cierto modo se compensa ya que dicho material fabricado sale más barato que si lo hubiese hecho una persona, puesto que emplearía más tiempo y esfuerzo. La tecnología se ha convertido en una parte de nosotros mismos, como un miembro más. Ya que si no usas la tecnología actual tiendes a “desaparecer” socialmente. Hemos creado una especie de dependencia con ésta.
La tecnología la inventa el pobre o incapacitado, ya que necesita crear dicha tecnología para su supervivencia. Esta tecnología es la principal fuente de poder. Quien posea la tecnología puede ponerse en un nivel superior a las demás personas, ya que dependeríamos de las personas que nos han dado la tecnología. Esto puede llegar a convertirse en un problema ya que coloca la información de la tecnología incluso por encima de la vida humana, lo cual es muy peligroso. Ya que ha diario se cometen locuras por la obtención de poder.
En mi opinión la tecnología es un gran invento del ser humano que hay que saber aprovecharlo. Esta creación humana nos ha colocado por encima de todas las especies del planeta. Y también a resolver los misterios del universo que nos rodean. Nos ha hecho evolucionar y desarrollarnos como agente pensante por encima del trabajo físico.
Pero la tecnología también tiene algunos inconvenientes. Nos puede volver más vagos, o simplemente más superficiales. Y a veces estamos saturados de información, incluso más de lo que nuestra mente humana soporta. Algunas personas llegan a no poder desconectar de este mundo tecnológico. Somos una gran masa social humana que avanza tecnológicamente a diario, y quien no haga lo mismo queda como apartado de nuestra sociedad. Por lo que esto nos causa en cierto sentido una especie de esclavitud hacia la tecnología que paradójicamente nosotros inventamos. Llegamos en algunos momentos a depender totalmente de la tecnología. Todo esto me ha llevado a pensar en la película que estamos viendo en proyecto integrado: “Hacia rutas salvajes”. De cómo a veces tenemos ganas de huir de toda la tecnología y sociedad para estar en armonía con la naturaleza en nuestro estado más primitivo y salvaje.
Es decir que la tecnología tiene su parte buena pero con algunos pequeños inconvenientes.

¿QUIÉN PUDO IMAGIANAR TANTAS TECNOLOGÍAS?


          Hoy en día tenemos cosas, que ni nuestros padres podrían haber imaginado que llegarían a existir. Por ejemplo, el Skype: ¿cómo puede ser posible que puedas hablar con personas de otro país a la vez que las ves por una cámara? Con la de cartas que se tuvieron que escribir nuestros padres entre amigos para poder hablar comunicarse. Ellos nunca creerían que existiría una red social internacional como Facebook, donde puedes compartir tus fotos digitalmente… ¡IMPENSABLE!
            Pues entonces, digo yo que por la misma regla de tres, lo que nosotros ahora consideremos imposible, podrá ser lo más normal del mundo dentro de treinta o cuarenta años.
            Las tecnologías van avanzando rápidamente, pero no nos damos cuenta hasta que no echamos la vista atrás y comparamos los videojuegos de hoy en día con los primeros; así como las televisiones, los teléfonos móviles, los relojes de pulsera, los coches…
            Pero la tecnología no es una maravilla del todo, sino se utiliza con buen propósito. Ya que gracias al desarrollo de la tecnología cada vez se crean mejores armas, mejores bombas…
            Las nuevas tecnologías en un principio se creaba para facilitarnos la vida y hacérnosla más cómoda. Ahora también, obviamente, pero también se desarrolla por el beneficio económico. Este beneficio económico repercute solo en unos pocos; ya que como dice en el libro de Alfonso Gago, la tecnología la crean los débiles, por necesidad, y la gente con poder se apropia de las tecnologías, y por lo tanto de ese beneficio
            Con demasiada frecuencia, la nueva tecnología se desarrolla con poca atención a su impacto sobre los valores humanos. La producción masiva de automóviles, por ejemplo, tuvo efectos profundos sobre las ciudades y el medio ambiente, pero la cosa es crear y vender, innovar y vender,
            Al final todo acaba llevándonos al consumismo. Quiero decir: hay un hombre que ha inventado una bombilla como las que usamos diariamente, sólo que puede llegar a durar setenta años. Pero, ha sido amenazado de muerte junto con toda su familia, si la saca al mercado, ya que si seguimos usando las que solo duran dos años (o menos), tendremos que comprar más. En definitiva, ahora importa más el beneficio económico que la mejora de nuestras vidas.
            Y llega un momento en que no podemos saber si estamos mejorando o empeorando. Porque nuestra comunicación con los amigos y familias va disminuyendo, debido a los aparatos electrónicos.
             Esto lo digo porque yo he escuchado a mi prima de seis años, decirle a su madre: “Mamá, te quiero más que al Tamagotchi” ¿por qué compara el amor de madre-hija, con el de un aparato electrónico? ¿Será porque pasa más tiempo con las maquinitas que con sus padres?
            Esto no debe ser así, por lo que tenemos que tener cuidado de no olvidar las buenas costumbres, de no sustituir la comunicación con tus amigos y familiares por una máquina.





La Tecnología, arma de control


Muchas veces comiendo con nuestras familias delante del telediario comentamos las noticias malas que asolan nuestro mundo, pensando el por qué de que esas acciones se produzcan. Lo que hacen las nuevas tecnologías es hacer negocio ya que no todas las noticias llegan hasta nosotros, normalmente porque a ellos no les interesa, o bien si llegan es con un contenido tan ínfimo que nos resulta un poco igual, es obvio que hay personas que controlan estas nuevas tecnologías y manejan su difusión e interpretación de acuerdo con sus intereses. Llevan tanto tiempo mostrándonos noticias malas sobre el mundo que ya no nos afectan tanto o bien porque pensamos que a nosotros no nos pasará o bien porque es en un lugar muy alejado de nuestra situación actual, y si nos afecta solo es cuando ocurre una catástrofe natural que provoque la muerte de millones de personas, ahí es cuando verdaderamente nos interesamos debido a que estamos insensibilizados por las tecnología de la información, ver determinadas cosas repetidas veces nos lleva a pensar que debe ser así.
Somos manejados al antojo de las personas más poderosas en el ámbito correspondiente al dinero y la tecnología.
Creo que la tecnología se tendría que destinar también a cosas más importantes como erradicar los submundos, los umbrales de pobreza en el mundo. De qué sirve que haya una tecnología de última generación, que es creada para todos, y no puede ser utilizada por gran parte de los que conforman el mundo.
Un gran parte de la tecnología es destinada, por culpa de las personas más influyentes, a incitarnos al consumo. Echémosle un vistazo a los anuncios, muchos de ellos muestran lo que nosotros deseamos poniéndolo al alcance de nuestra mano o bien nos incitan a consumir de manera que ni nos damos cuenta mediante mensajes subliminales.
Hace tiempo, cuando vi una noticia en el periódico que comentaba sobre la sobreexplotación en países subdesarrollados incluso en los desarrollados, donde decía que las grandes multinacionales sobretodo de la industria textil utilizan las nuevas tecnologías para la sobreexplotación de las personas que trabajan para ellos , trabajan las 24 horas del día sin un mísero descanso y  para mantener a sus pobres familias por el equivalente diario a un par de nuestros cafés ellos subsisten.
 Nosotros desde el sofá de nuestra casa pensamos que la vida es tal y como la vivimos pensando que nadie es pobre porque somos acomodados. Es difícil pensar en la gente que sufre en el tercer mundo cuando constantemente vemos en el televisor anuncios y anuncios que nos animan el consumismo.
Ahora bien no toda la tecnología está destinada a estos fines que interesan a unos pocos. También los nuevos avances tecnológicos son destinados a conocer que es lo que rodea al planeta Tierra como es el caso de la NASA o bien para las investigaciones en medicina que permiten que miles de personas enfermas se recuperen gracias a que se ha encontrado una cura que con los medios tecnológicos de hace años no se hubiera encontrado.
Como resumen quiero resaltar que la tecnología es muy necesaria, pero debe utilizarse para el bien de todos, no de unos pocos, y solo cuando todos los seres de este planeta podamos disfrutar de esta tecnología seremos una sociedad verdaderamente tecnológica, y ha de ser utilizada para la mejora de las condiciones sociales y económicas de la población que integra nuestro planeta y no para el control de nuestro mundo por unos pocos.