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domingo, 11 de diciembre de 2011

Ojos que sienten lo que el corazón ve

Pensemos en esta frase: ojos que no ven, corazón que no siente; ¿Qué nos sugiere? ¿Cuántas veces hemos oído esa frase? ¿Alguna vez te has puesto a pensar en su significado? Porque yo hasta ahora no.

Vale, ¿ojos que no ven, corazón que no siente? No creo que esta frase se utilice con su sentido más literal, ¿no? ¿Un ciego no siente? Pues claro que siente, es un ser humano y tiene esa capacidad. Por lo tanto, vamos a analizar esta frase desde un punto de vista más filosófico; ojos que no ven se refiere a alguien que o no quiere ver la realidad o la realidad se le oculta por alguna razón ¿evitar dolor quizás?; corazón que no siente se referirá a que no nos afecta algo. Para mí, conocimiento y sentimiento van de la mano. Para sentir algo primero hay que conocerlo. Por eso este refrán para mí dice una verdad a medias, dependiendo de su significado:

Teniendo en cuenta lo anterior, el significado de la frase sería: si la verdad te es ocultada no sentirás nada. ¿Estamos de acuerdo con eso? Yo lo estoy a medias. En parte tiene razón porque si te ocultan un hecho doloroso pueden ahorrarte el dolor, pero, si acabas descubriendo el hecho por ti mismo y descubres que te habían engañado vas a sentirte peor que si te hubieran dicho la verdad desde un principio.

Otro significado de la frase, ya que para mi tiene muchos significados, sería el de que no puedes sentir nada hacia algo que desconoces. Esta vez estoy de acuerdo. Si por ejemplo se muere alguien cercano a ti y tú no te enteras, no vas a sentir nada hasta que no lo sepas, en el momento en el que lo sepas empezaras a sentir.

La frase también podría interpretarse como que no puedes sentir nada hacia algo que no es cercano a ti o que no te importa. Muy en desacuerdo. Cuando yo veo por la tele a la familia de Marta de Castillo aunque yo no los conozca no puedo evitar sentirme mal por ellos, veo su sufrimiento y eso me afecta. Yo creo que una de las cualidades más maravillosas del ser humano es la de poder ser empáticos, ponerse en el lugar de otro y sentir lo que él siente, sufrir con él o alegrarse con él.

Todos estos significados son los que yo entiendo al escuchar esta frase y creo que no a todos le vendrá lo mismo a la cabeza…cada uno piensa diferente.

En resumen, para mí, esta frase puede tener muchos significados y no con todos estoy de acuerdo.

sábado, 10 de diciembre de 2011

La contraposición de la verdad o no

A preguntas simples, respuestas simples; a preguntas complejas, respuestas complejas...pero, ¿ qué hay de los gestos ocultos en otros más insignificantes?, cuando hacemos algo, ¿ es para demostrar sabiduría o demostrar sentimiento?. Una duda eterna supongo...el hecho de saber qué está por encima de que, si el conocimiento o los sentimientos, o si por el contrario están unidos. Distintas opiniones hay de todo, y de ésto no iba a ser menos. Gente que cree que lo que vemos es lo real, que lo que sentimos es sólo lo que queremos sentir, gente que piensa que los sentimientos vienen dados y expresados por lo que observamos, por lo que si no vemos no podemos sentir. Posiblemente todos tengan razón, o posiblemente todo sea obra de nuestra imaginación. Pero claro, es un poco injusto pensar que una persona ciega no pueda sentir, incluso erróneo, ya que los sentimientos vienen de nuestro interior, y no podemos controlarlos, es algo de lo que nuestra mente escapa, no tiene poder sobre ellos, quizá sea lo más fuerte de nosotros y lo más hermoso, nadie lo puede controlar. Ahora bien, ¿ podemos sentir algo que no vemos? ¿podemos ser capaces de sentir en nuestro interior rabia, felicidad,tristeza,pena...por cosas que nuestros ojos no llegan a ver?, con sólo imaginarnos algo, ¿ se nos despierta en el interior algún sentimiento?. No sólo sentimos con el corazón, sentimos con más cosas que van mas allá de la realidad...
Incluso los sentimientos nos hacen no ser capaces de ver la realidad. Un sentimiento fuerte te hace imposible ver lo que es verdadero, un sentimiento fuerte te hace cometer errores, un sentimiento fuerte puede ser lo más maravilloso de la vida, un sentimiento fuerte puede ser tu condena a una vida llena de subjetividad, una vida vacía de realidad.
Por todo ello, los sentimientos pueden estar relacionados con la sabiduría y el conociemiento, lo que podemos ver puede verse expresado con lo que llegamos a sentir; también podemos llegar a sentir sin ver, pero ver sin sentir es algo no recomendable, ya que conllevaría a una persona llena de insensibilidad, una persona vacía, una persona sin alma.
Pero hay que tener cuidado con algunos sentimientos, que pueden llegar a tener tanta fuerza y repercusión que te dejen solos, sin nadie, sentimientos que no se corresponden con la verdad, sino que aparecen para hacerte sentir mejor, sentimientos falsos, sentimientos pasajeros, sentimientos que se pueden contraponer a la realidad o no. Hacer lo que sentáis sin dejar a un lado lo que veis, porque, ¿ hay algo más bonito que sentir aún viendo o imaginando?.

Dos mundos, un ser


Últimamente se está extendiendo eso de que el mundo es cada vez más insensible, que no nos afecta nada de lo que vemos en las noticias hoy día…sin embargo, ¿qué se necesita para “activar” el corazón?
Aunque parezca que no, la relación entre el conocimiento y los sentimientos es mayor de lo que creemos. Hay que analizar dicha relación en una serie de puntos. ¿El conocimiento nos genera sentimientos? ¿Los sentimientos nos llevan al conocimiento? ¿Todo lo que vemos es verdad, o está alterado por lo que sentimos? Vayamos uno por uno.
En España tenemos el famoso refrán de “Ojos que no ven; corazón que no siente”. Si tomamos como referencia este dicho, lo que necesitamos para sentir algo sobre un tema o hecho es verlo, es decir, conocerlo. Si no sabemos qué ha ocurrido… ¿cómo vamos a sentir algo hacia dicho suceso? Si alguien dijese algo malo a nuestras espaldas pero nosotros no llegamos a enterarnos de que ha hecho eso, jamás vamos a ser capaces de sentirnos afectados. ¿Qué sentimiento vamos a desarrollar ante lo desconocido? ¿Afecto, desprecio, tristeza? Es algo un tanto complicado; si acaso, miedo por no conocer.
Pero la relación conocimiento-sentimiento es recíproca. Como dijo Leonardo da Vinci, todo conocimiento empieza por los sentimientos.  Es decir, lo que sentimos nos llevan al saber. Ese temor a lo desconocido nos lleva a profundizar, a conocer. Del mismo modo no conoceremos aquello que no nos interesa, solamente si queremos y deseamos realmente algo lo “veremos”, y dejaremos apartadas, en un segundo plano aquello hacia lo que no generemos ningún sentimiento de inquietud. Por tanto, ­­­los sentimientos son creadores de conocimiento y viceversa.
Llegado a este punto debemos ver la influencia que los sentimientos tienen sobre el conocimiento ya adquirido. Es indudable que vivimos en un mundo dominado por la subjetividad. Incluso aquello que debería ser más objetivo como los periódicos o telediarios no lo son. Entonces, ¿cómo sabemos que nuestro conocimiento es auténtico? Bien puede estar alterado por lo que sentimos. Volviendo al refrán, podríamos darle un cambio: “Corazón que siente, ojos que no ven”. En muchas ocasiones nos hemos dejado llevar por nuestros sentimientos y más de una vez estos nos han impedido ver la realidad. Es más, se suele decir eso de: El amor es ciego. Sin embargo es una frase que se podría extrapolar y generalizar. La alegría, la tristeza, incluso la amistad suelen ocultarnos la realidad. No digo que sea algo malo, aunque a veces pueda serlo (como en una depresión por poner un ejemplo claro); pero es un hecho que solemos negar.
Con todo esto no pretendo más que aclarar mis ideas respecto a este tema que, la verdad, nunca me había planteado. Somos seres racionales y emocionales. Aunque a veces se solapen ambas partes, debemos aprender a compaginar estos dos mundos, pero, ante todo, debemos disfrutarlos.